segunda-feira, 4 de maio de 2026

EL CETRO DE LOS DIOSES

 V.M. Samael Aun Weor

"EL CETRO DE LOS DIOSES
Los magos negros durante la fornicación pasional aprovechan el instante de la eyaculación seminal para hacer ascender por medio de la concentración mental las hormonas vitalizadoras que segregan las glándulas sexuales, hacia la cabeza, luego con la mente las llevan al corazón y este último las envía hacia el dedo grande del pie derecho, y así despiertan el Kundalini negativamente y se convierten en el monstruo de las siete cabezas de que habla el Apocalipsis.
En la India hay escuelas de yoga negra, que instruyen a sus discípulos en esa ciencia tenebrosa. Todos los profundos estudios de ocultismo los podemos reducir a una síntesis: “la culebra”. “Derramando el semen nos convertimos en diablos, y no derramándolo nos convertimos en ángeles. Si la culebra sube, somos dioses, y si la culebra baja, se forma la cola del Demonio en nosotros y nos volvemos demonios. La cola del Demonio es una prolongación de la contraparte astral del coxis y resulta del movimiento de la culebra hacia abajo, hacia la tierra.
El Kundalini es el bastón de los patriarcas, la vara de Aarón, el báculo de Brahma y el cetro de los Dioses.
Practicando la magia sexual el alquimista gnóstico despierta el Kundalini y sube por el conducto de un canal, llamado Susumná: esa culebra ígnea es gruesa en aquellos que tienen mucha sustancia cristónica (semen) acumulada, y delgada en aquellos que no tienen mucha energía sexual almacenada. El despertar positivo del Kundalini va acompañado de una gran fiesta en el templo.
Terribles dolores se producen en el coxis y el fuego serpentino se va abriendo paso hacia arriba, hacia la cabeza. El paso de un cañón a otro se realiza según los méritos morales del discípulo. Estos cañones son las vértebras de la columna espinal; también se les llama pirámides.
Cualquier acto indigno le rebaja al discípulo uno o más cañones según la magnitud de la falta. Son 33 cañones que tenemos que conquistar para llegar a la alta iniciación, que es la unión con el Íntimo. Esos 33 cañones pertenecen al grado 33 de la Masonería, esos son los 33 años de la vida de Cristo. El grado 33 solo lo tienen los maestros de misterios mayores, los dos 3 unidos son el símbolo de la unión de la materia con el espíritu, el círculo perfecto de la eternidad, cuyo centro está en todas partes y la circunferencia en ninguna.
La alta iniciación se realiza cuando ya el Kundalini ha llegado a la cabeza, pero para que el Kundalini suba triunfante a través de los 33 cañones, se necesita practicar al pié de la letra todas las enseñanzas de los santos evangelios; para llegar a la alta iniciación hay que pasar primero las nueve arcadas: estas son las nueve iniciaciones de misterios menores.
Conforme el fuego serpentino va subiendo por la columna espinal van despertando todos los poderes del hombre, pues cada cañón tiene su nombre oculto y se relaciona con determinados poderes.
Cierto maestro de misterios mayores cuenta que antes de llegar a la alta iniciación, tuvo la debilidad de caer en cierta falta y entonces el Kundalini le bajó cuatro cañones y para volver a conquistarlos tuvo que luchar muchísimo.
Las ordalías de la alta iniciación son sumamente severas: el discípulo tiene que seguir un sendero de santidad y castidad perfectas, pero al llegar a la unión con el Íntimo, el hombre se convierte en un Maestro de Misterios mayores y en un Teúrgo”.

Por: Difusion de la Gnosis


Sem comentários:

Enviar um comentário