segunda-feira, 4 de maio de 2026

LA SUPRA-SEXUALIDAD

.M. Samael Aun Weor


El Matrimonio Perfecto: Capitulo 6
LA SUPRA-SEXUALIDAD
La Supra-sexualidad es el resultado de la transmutación sexual. Cristo, Budha, Dante, Zoroastro, Mahoma, Hermes, Quetzalcoatl y muchos otros grandes maestros fueron supra-sexuales.

Los dos grandes aspectos de la sexualidad se denominan generación y regeneración. En el precedente capítulo ya estudiamos la generación consciente; ahora vamos a estudiar la regeneración.

Estudiando La vida de los animales hallamos cosas muy interesantes. Si a una serpiente la cortamos por la mitad podemos estar seguros que ella tiene poder de regenerarse. Esta puede desarrollar totalmente una nueva mitad con todos los órganos de la mitad perdida. La mayor parte de gusanos de tierra y mar tienen también el poder de regenerarse constantemente. La lagartija puede regenerar su cola, y el organismo humano su piel. El poder de regeneración es absolutamente sexual.

El hombre tiene el poder de recrearse a sí mismo. El hombre puede crear dentro de sí mismo al Superhombre. Esto es posible utilizando sabiamente el poder sexual. Podemos recrearnos como auténticos Superhombres. Esto sólo es posible con la transmutación sexual. La clave fundamental de la transmutación sexual es el Arcano A.Z.F., (la Magia Sexual).

En la unión del Phalo y el útero se haya la clave de todo poder. Lo importante es que la pareja aprenda a retirarse del acto sexual antes del espasmo, antes del derrame seminal. No se debe derramar el semen ni dentro del útero ni fuera de él, ni por los lados, ni en ninguna parte. Hablamos así claro para que la gente entienda, aún cuando algunos puritanos infrasexuales nos califiquen de pornográficos.

La vida humana por sí misma no tiene ninguna significación. Nacer, crecer, trabajar duramente para vivir, reproducirse como un animal y luego morir, esa es realmente una cadena de martirios que lleva el hombre enredada en el Alma. Si esa es la vida no vale la pena vivir. Afortunadamente llevamos en nuestras glándulas sexuales la semilla, el grano. De esa semilla, del grano, puede nacer el Superhombre. El Adam Cristo. El Niño de Oro de la Alkimia Sexual. Por eso sí vale la pena vivir. El camino es la transmutación sexual. Esta es la ciencia de Urano. Este es el planeta que controla las gónadas o glándulas sexuales. Este es el planeta que gobierna la constelación de Acuario. Urano tiene un ciclo sexual de ochenta y cuatro años. Urano es el único planeta que dirige sus polos hacia el sol. Los dos polos de Urano corresponden a los dos aspectos masculino-femenino. Estas dos fases se alternan en dos períodos de cuarenta y dos años cada uno. El estímulo alternante de los dos polos de Urano gobierna toda la historia sexual de la evolución humana. Épocas en que las mujeres se desnudan para lucir sus cuerpos, alternan con épocas en que los hombres se engalanan. Épocas de preponderancia femenina, alternan con épocas de caballeros intrépidos. Esa es la historia de los siglos.

Cuando el ser humano llega a la edad madura es estimulado entonces por el ciclo antitético, opuesto al que gobernó durante nuestra infancia y juventud. Entonces realmente somos maduros. Nos sentimos sexualmente estimulados por el opuesto sexual. Realmente la edad madura es maravillosa para el trabajo de regeneración sexual. Los sentimientos sexuales son más ricos y maduros a los cuarenta que a los treinta años.

El Superhombre no es el resultado de la evolución. El Superhombre nace de la semilla. El Superhombre es el resultado de una tremenda revolución de la Conciencia. El Superhombre es el Hijo del Hombre mencionado por el Cristo. El Superhombre es el Adam Cristo.

La evolución significa que nada está quieto, todo vive dentro de los conceptos de tiempo, espacio y movimiento. La naturaleza contiene en sí, todas las posibilidades. Nadie llega a la perfección con evolución. Algunos se vuelven más buenos y la inmensa mayoría, terriblemente perversos. Esa es la evolución. El hombre de la inocencia, el hombre paradisíaco de hace unos cuantos millones de años, es ahora, después de mucho evolucionar, el hombre de la bomba atómica, el hombre de la bomba de hidrógeno, y el corrompido del peculado y el crimen. La evolución es un proceso de complicación de la energía. Necesitamos retornar al punto de partida (el sexo) y regenerarnos. El hombre es una semilla viviente. La semilla, el grano, debe esforzarse para que germine el Superhombre. Eso no es evolución. Eso es una tremenda revolución de la Conciencia. Con justa razón dijo el Cristo: “Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado”. El Hijo del Hombre es el Adán Cristo, el Superhombre.

Con la transmutación sexual nos regeneramos absolutamente. A la edad del éxtasis sexual precede siempre la edad del gozo sexual. La misma energía que produce el goce sexual, cuando se transmuta produce entonces el éxtasis.

La lámpara del ermitaño del Arcano nueve, que normalmente se halla encerrada entre las profundas cavernas de los órganos sexuales, debe ser colocada dentro de la torre del templo. Esa torre es el cerebro. Entonces quedamos iluminados. Ese es el camino realmente positivo que nos convierte en maestros del Shamadi (éxtasis).

Toda verdadera técnica de la meditación interna está íntimamente relacionada con la transmutación sexual. Necesitamos levantar la lámpara bien alto para iluminarnos.

Todo pichón alkimista después de haber sido coronado, se va alejando poco a poco del acto sexual. El connubio secreto se va distanciando cada vez más, de acuerdo con ciertos ritmos cósmicos marcados con el Gog oriental. Así es como se subliman las energías sexuales hasta transmutarse absolutamente para producir el éxtasis continuo.

El pichón de la Alkimia que en precedentes reencarnaciones trabajó en el Magisterio del Fuego, realiza este trabajo de laboratorio sexual en un tiempo relativamente corto. Empero, aquellos que por primera vez trabajan en la Gran Obra, necesitan por lo menos veinte años de trabajo muy intenso y veinte para irse retirando muy lentamente del trabajo de laboratorio. Total cuarenta años para realizar todo el trabajo. Cuando el alkimista derramar el Vaso de Hermes se apaga el fuego del hornillo del laboratorio y se pierde todo el trabajo.

La edad del éxtasis místico comienza donde la edad del gozo sexual termina. Todo aquel que alcance la Iniciación Venusta, tiene después un trabajo muy difícil que realizar. Este trabajo consiste en la transformación de las energías sexuales. Así como se puede hacer un trasplante vegetal, pasar una planta de una maceta con tierra a otra, así también se debe trasplantar la energía sexual, extraerla del hombre terrenal, y pasarla, trasplantarla en el Adam Cristo. En Alkimia se dice que debemos liberar al huevo filosofal de la asqueante podredumbre de la materia y entregárselo definitivamente al Hijo del Hombre.

El resultado de este trabajo es sorprendente y maravilloso. Este es precisamente el instante en que el Adán Cristo puede tragarse su humana Conciencia. Antes de ese momento la Conciencia del Adán de pecado debe haber muerto. El Dios Interno sólo puede devorarse el Alma. Al llegar a estas alturas el Maestro se ha realizado absolutamente. Desde ese instante hemos logrado el éxtasis continuo, la suprema iluminación de los grandes Hierofantes.

El nacimiento del Superhombre es un problema absolutamente sexual. Necesitamos nacer nuevamente para entrar en el reino de los cielos. El Superhombre es tan distinto al hombre como el rayo a la nube negra. El rayo sale de la nube pero no es la nube. El rayo es el Superhombre; la nube es el hombre. La regeneración sexual pone en actividad los poderes que tuvimos en el Edem. Nosotros perdimos esos poderes cuando caímos en la generación animal. Nosotros reconquistamos esos poderes cuando nos regenerarnos. Así como el gusano puede regenerar su cuerpo, y la lagartija su cola, así también nosotros podemos regenerar los poderes perdidos, para resplandecer nuevamente como dioses. Las energías sexuales ya trasplantadas en el Adán Cristo, resplandecen con la blancura inmaculada de la Divinidad.

Esas energías parecen entonces terribles rayos divinos. Es tremenda la grandeza y la majestad del Superhombre. Realmente el Superhombre brilla por un momento en la noche de los siglos y luego desaparecer, se vuelve invisible para el hombre. Por lo común, podemos encontrar huellas de semejante clase de seres en algunas Escuelas Secretas de Regeneración, acerca de las cuales casi nada se sabe oficialmente. Es por esas escuelas secretas que conocemos la existencia de esos sublimes seres Supra--sexuales. Las Escuelas de Regeneración tienen épocas de actividad pública, y épocas de trabajo secreto. El planeta Neptuno gobierna cíclicamente la actividad de esas escuelas. En el organismo humano, Neptuno tiene control sobre la glándula Pineal. Sólo con la transmutación sexual se pone en actividad esta glándula de dioses.

Urano controla las glándulas sexuales, y Neptuno la glándula Pineal. Urano es Alquimia Sexual práctica. Neptuno estudio esotérico. Primero debemos estudiar y luego trabajar en el laboratorio. Urano tiene un ciclo sexual de 84 años y Neptuno un ciclo de estudio de 165 años. El ciclo de Urano es el promedio de la vida humana el ciclo de Neptuno es el ciclo de actividad pública de ciertas Escuelas de Regeneración. Sólo por la Senda del Matrimonio Perfecto llegamos a la Supra-sexualidad .

Por: Difusion de la Gnosis


LA ANORMALIDAD DE NUESTRA PSIQUIS

 V.M. Samael Aun Weor

LA ANORMALIDAD DE NUESTRA PSIQUIS
Mirando las cosas desde todos estos ángulos, podemos evidenciar que no tenemos una sola Mente, sino MILES DE MENTES que se contradicen, que discuten entre sí; que no tenemos una sola Voluntad definida, no hay en nosotros un Ego permanente, sino MILES DE VOLUNTADES; que nuestra Conciencia estaba vuelta pedazos, sacudida por los vendavales de nuestras emociones inferiores; en una palabra: Somos seres anormales.
Y les invito a pensar un poquito. Miremos a una persona con CELOS, ¿como podría llamársele “cuerdas”? De una pulga forma un caballo. Si es la mujer la celosa, no podría mirar tranquilamente que el hombre estuviera con otra mujer, o que siquiera estuviese platicando muy quedito; y viceversa, lo mismo sucede con los varones: ¡Qué actitudes las que toman, qué riñas! Quien es celoso sufre por una mirada, está perfectamente demente.
Observemos ahora una persona llena de ODIO: Es monstruosa, abominable; odia a todo el mundo, no ama a nadie, aborrece a todas las gentes y se hace aborrecer; perfectamente es demente, sus acciones son todas de locura, no hay armonía en ellas.
Miremos a un IRACUNDO: Tronando y relampagueando, golpeando a otros con los pies y con las manos; con los ojos fuera de órbita; es un demente completo.
Miremos a un LUJURIOSO: ¡Cuán abominable se vuelve; qué actitudes toma, qué miradas, cuán sucias! Es un anormal.
Miremos a un AVARO y su agonía descompuesta: Los ojos del avaro son inconfundibles, sus acciones, su modo de proceder escondiendo los dineros y hasta padeciendo de hambre, no quiere gastar; es un loco, un demente.
Y miremos a un ENVIDIOSO: Sufriendo horriblemente por que cierta persona está bien. Tal vez vio una linda casa y no la tiene, la posee un amigo y sufre por eso; sufre espantosamente para ver si consigue una mejor, o tal vez padece, sin motivo alguno, porque otro carga un lindo automóvil. ¿Cómo actúa, cómo mira! Está loco, perfectamente demente.
De manera que, en verdad, les digo a ustedes, que las gentes del mundo Tierra están dementes, desequilibradas. Pero lo grave es que ni siquiera se dan cuenta que están desequilibradas. Creen que están en el perfecto uso de sus facultades, y solamente vienen a darse cuenta de su desequilibrio, el día que ya no están desequilibradas. Y nadie puede llegar a estar perfectamente equilibrado, en tanto tenga el Ego, el Yo vivo.
Así que el EQUILIBRIO sólo se logra eliminando todos esos agregados psíquicos que en su conjunto constituyen el Ego, el Yo, el mí mismo, el sí mismo. No hay duda de que las gentes de la Tierra ni remotamente aceptarían estar desequilibradas, pero están.
¿Es acaso cosa de cuerdos la Primera Guerra Mundial? ¿Es acaso cosa de cuerdos la Segunda Guerra Mundial? ¿Es acaso cosa de cuerdos lanzar la bomba atómica en Hiroshima y Nagasaki? Sólo un loco puede hacer eso, sólo gente demente se atrevería a hacer eso. Luego hay un desequilibrio en las gentes, eso es lógico.
Así que, en realidad de verdad, nosotros nos proponemos eliminar esos agregados psíquicos que llevamos en nuestro interior y que hacen de nosotros personas anormales. ¿Cómo podríamos lograrlo, de qué manera? Es obvio que se necesita de la AUTOOBSERVACIÓN PSICOLÓGICA.
( Extracto Tomado De La Formidable
Catedra Ocultista Titulada : Causas y
Consecuencias Del Órgano Kundartiguador )

Por: Difusion de la Gnosis


EL CETRO DE LOS DIOSES

 V.M. Samael Aun Weor

"EL CETRO DE LOS DIOSES
Los magos negros durante la fornicación pasional aprovechan el instante de la eyaculación seminal para hacer ascender por medio de la concentración mental las hormonas vitalizadoras que segregan las glándulas sexuales, hacia la cabeza, luego con la mente las llevan al corazón y este último las envía hacia el dedo grande del pie derecho, y así despiertan el Kundalini negativamente y se convierten en el monstruo de las siete cabezas de que habla el Apocalipsis.
En la India hay escuelas de yoga negra, que instruyen a sus discípulos en esa ciencia tenebrosa. Todos los profundos estudios de ocultismo los podemos reducir a una síntesis: “la culebra”. “Derramando el semen nos convertimos en diablos, y no derramándolo nos convertimos en ángeles. Si la culebra sube, somos dioses, y si la culebra baja, se forma la cola del Demonio en nosotros y nos volvemos demonios. La cola del Demonio es una prolongación de la contraparte astral del coxis y resulta del movimiento de la culebra hacia abajo, hacia la tierra.
El Kundalini es el bastón de los patriarcas, la vara de Aarón, el báculo de Brahma y el cetro de los Dioses.
Practicando la magia sexual el alquimista gnóstico despierta el Kundalini y sube por el conducto de un canal, llamado Susumná: esa culebra ígnea es gruesa en aquellos que tienen mucha sustancia cristónica (semen) acumulada, y delgada en aquellos que no tienen mucha energía sexual almacenada. El despertar positivo del Kundalini va acompañado de una gran fiesta en el templo.
Terribles dolores se producen en el coxis y el fuego serpentino se va abriendo paso hacia arriba, hacia la cabeza. El paso de un cañón a otro se realiza según los méritos morales del discípulo. Estos cañones son las vértebras de la columna espinal; también se les llama pirámides.
Cualquier acto indigno le rebaja al discípulo uno o más cañones según la magnitud de la falta. Son 33 cañones que tenemos que conquistar para llegar a la alta iniciación, que es la unión con el Íntimo. Esos 33 cañones pertenecen al grado 33 de la Masonería, esos son los 33 años de la vida de Cristo. El grado 33 solo lo tienen los maestros de misterios mayores, los dos 3 unidos son el símbolo de la unión de la materia con el espíritu, el círculo perfecto de la eternidad, cuyo centro está en todas partes y la circunferencia en ninguna.
La alta iniciación se realiza cuando ya el Kundalini ha llegado a la cabeza, pero para que el Kundalini suba triunfante a través de los 33 cañones, se necesita practicar al pié de la letra todas las enseñanzas de los santos evangelios; para llegar a la alta iniciación hay que pasar primero las nueve arcadas: estas son las nueve iniciaciones de misterios menores.
Conforme el fuego serpentino va subiendo por la columna espinal van despertando todos los poderes del hombre, pues cada cañón tiene su nombre oculto y se relaciona con determinados poderes.
Cierto maestro de misterios mayores cuenta que antes de llegar a la alta iniciación, tuvo la debilidad de caer en cierta falta y entonces el Kundalini le bajó cuatro cañones y para volver a conquistarlos tuvo que luchar muchísimo.
Las ordalías de la alta iniciación son sumamente severas: el discípulo tiene que seguir un sendero de santidad y castidad perfectas, pero al llegar a la unión con el Íntimo, el hombre se convierte en un Maestro de Misterios mayores y en un Teúrgo”.

Por: Difusion de la Gnosis